Zapata
domingo 14 de diciembre de 2008
viernes 29 de agosto de 2008
De la pequeña muerte

domingo 4 de noviembre de 2007
Fotografías de día de muertos
martes 18 de septiembre de 2007
The melancholy Death of the Oyster Boy
domingo 24 de junio de 2007
Momias
Encontré esta presentación de fotos de un especial de Univisión: Pasea entre los muertos sobre las momias de Guanajuato. Algunas son impresionates como el feto y la mujer japonesa, y alguna divertida como la de Remigio Leroy el primero en ser exhumado y que tiene una cara de reírse de la muerte que me encanta.
En el artículo encontrarán alguna información extra y la referencia a algunas de las historias de las momias, que ahora están en un museo pero que durante mucho tiempo -la primera exhumación fue en 1869-, estuvieron expuestas en fila en un salón, sin protección ni nada y algunas personas arrancaban pedazos para ver si eran reales o para llevarse un recuerdo -creo que yo hubiera estado entre estas últimas-.
Estas momias protagonizaron la entrada el film Nosferatu de Werner Herzog en 1979, con Klaus Kinski. Les dejo el trailer:
domingo 17 de junio de 2007
domingo 10 de junio de 2007
Ocurrencias a partir de Tánatos I

Según la mitología griega, Tánatos –el muerte- hijo de Nix –diosa de la noche, la que concebía por sí misma- y hermano de Hipnos –el sueño-, era encargado de cumplir con las órdenes de las Moiras – Cloto (hilo e inicio de la vida), Láquesis (rueca y destino) y Átropos (tijeras y fin de la vida)-. Algunas versiones de la mitología dicen que las Moiras eran hermanas de Hipnos y Tánatos, con lo cual la noche y la obscuridad estarían -en diferentes representaciones y derivaciones- a lo largo de la vida desde su origen hasta el momento de la muerte. Lo que me lleva a pensar que, al momento de la concepción, la célula primaria y luego la mórula, no ven en el sentido literal, tampoco es que el vientre sea el lugar más iluminado en la tierra, la vida empieza entonces en la más completa y total obscuridad. El humano está predeterminado para ver, pero esto no depende únicamente de los órganos de la vista, depende de la voluntad y de la capacidad de vivir, de aprender de las vueltas de Láquesis y de no vivir constantemente en manos de Hipnos.
La vida está llena de obscuridad y muchos optan por solamente existir dentro de esta obscuridad -el mito de la caverna de Platón (por cierto que Hipnos vive en el subsuelo, en una caverna)- y no recorrer el camino –el túnel- para dejar de percibir solamente apariencias y encontrar la verdad, la filosofía, no la que viene de los libros, sino la que se construye desde lo propio al animarse a vivir, a ver, a percibir con pasión y que, en el camino, se reafirma en lo que se ha escrito. Leer filosofía sin vivir no vale la pena. Morir sin haber vivido es, desgraciadamente, el destino de la mayoría que no sale de las sombras, que no ven más allá de los pies encadenados, que temen a la naturaleza, a su propia naturaleza. Morir sin vivir es nunca haber nacido, nunca haberse expuesto a sentir el mundo, las emociones, a comprobar la existencia de los demás, y más importante aún, la existencia propia.
¡A leer a Whitman y a escuchar los susurros de la vida! dirían dos amigas. :)
